16-01-2019

Detienen a parte de la banda que asesinó a la madre de fotógrafo quilmeño

Tres personas fueron detenidas por la Policía, acusados de participar del crimen de María Sofía Sliwa, docente y vecina de Ranelagh asesinada el 13 de junio de 2018 en su vivienda. Sliwa era la madre del fotográfo del diario El Sol, Guillermo Vatovec. Fueron identificados cuando ofrecían a la venta en grupos de Facebook los objetos robados a la víctima.

El perfil de Facebook “Moneditah Ríos” era el utilizado para ofrecer un televisor de 40 pulgadas y un teléfono celular que pertenecían a Sliwa, y que fueron robados el día de su asesinato. Tras la investigación, se llegó a la aprehensión de dos masculinos y una femenina, integrantes de la banda que cometió el crimen. Otros dos sospechosos, en tanto, continúan prófugos.

Cabe recordar que, durante la madrugada del 13 de junio de 2018, al menos tres personas entraron a la vivienda de Sliwa (78 años) en 136 y 30, Ranelagh. Allí atacaron a la septuagenaria y golpearon a su hijo, Gerardo Vatovec (46). Los golpes le provocaron a la maestra un “traumatismo cráneo facial grave” que derivó en su muerte.

Al mismo tiempo, la fiscal Silvia Borrone confirmó que otros tres detenidos con anterioridad, a quienes se los acusaba por el crimen, no fueron partícipes. Diego (26) y Gustavo (40) Di Francisco son hermanos y tenían en su poder pertenencias que robaron de la casa de Sliwa. Para desligarse del crimen, apuntaron contra los otros acusados. Están imputados por encubrimiento agravado, aunque no están detenidos.

La investigación estuvo en manos de Leandro Correa, de la Fiscalía N°4 de Berazategui. Después de varios allanamientos capturaron a Brian “Moneda” Ríos, a su hermana Ailen “Moneditah” Ríos y a Gonzalo Galán. Los dos hombres fueron acusados del homicidio de Sliwa. El juzgado de Garantías hizo lugar al pedido de la fiscal y seguirán presos hasta el juicio.

Por el mismo caso la Justicia busca ahora a un hombre apodado “Mono” y a otro llamado Ezequiel. Estos dos también son sospechosos de haber participado del crimen. “En las llamadas telefónicas se los escucha hablando del hecho y de distintas cuestiones vinculadas al homicidio de Sliwa. Además pudimos establecer que había un vínculo entre ellos y un manejo de los teléfonos que, por lo menos, es sospechoso”, informaron fuentes de la investigación.

fuente: El Progreso.