24-01-2019

Parque Industrial: Empresarios siguen hablando de desmanejos

Empresarios preocupados del Parque Industrial de Bernal Oeste, dejaron trascender algunos pormenores de la crítica situación generada por variados desmanejos, lo que generó una demanda sobre el abogado Néstor Ciabattoni, letrado de Horacio Castagnini, aún titular de la Unión Industrial, y contra Ignacio Carpintero, jefe del Polo Industrial de Bernal Oeste, y que se suma al pedido de remate y la abultada deuda que el Parque mantiene con el fisco Bonaerense, la que suma unos 155 millones de pesos. 
 
Ante esta difícil situación, el pasado 3 de enero, la Asociación Propietarios del Parque Industrial Quilmes (APPIQ) envió una notificación a ARBA informando que se le entregó a la Unión Industrial y a la Comisión Directiva, la valuación individual de las parcelas y el coeficiente que representa cada una de ellas sobre la valuación total del predio. Informe que va desde el 2010 al 2018. 
 
En uno de los párrafos la APPIQ es muy clara: “Consideramos que este es el primer paso para resolver el problema del impuesto inmobiliario”. Líneas siguientes afirma: “debemos todos nosotros controlar la determinación de la deuda y decidir los procedimientos adecuados para proceder a saldar lo realmente debido”.
 
Asimismo, se advierte que la Comisión realizó consultas para determinar cuál es el impuesto de cada propietario. Además, se aclaró que se convocará a una asamblea para resolver conjuntamente lo adeudado.
 
Tras recibir la notificación, se generó confusión y hasta descreimiento en numerosos propietarios, quienes afirmaron que “desde la Unión Industrial y de la Comisión del Parque dicen que ARBA determino la deuda, pero no puede dividirla en cada propietario; sabemos que ARBA no intervino por comentarios varios; es decir que esto lo hicieron ellos y dijeron que lo hizo ARBA”.
 
 
A esta situación se suma la durísima denuncia contra la Unión Industrial de Quilmes (UIQ) por parte de numerosos empresarios del Parque Industrial por varias irregularidades, entre ellas las de presuntas deudas millonarias y la falta de papeles vitales para su funcionamiento, cuestión que se empieza a debatir en la Justicia y en Personas Jurídicas.
 
La delicada situación, sumado a que se empezó a conocer públicamente lo gravedad del tema, generó malestar contra las autoridades de la Unión Industrial de Quilmes y del Parque Industrial, lo que supuso escraches tanto contra Horacio Castagnini, hasta hoy titular de la UIQ, y contra el vecino de Avellaneda, Ignacio Carpintero, a quien se lo menciona como dueño de varios predios en el lugar y también como poseedor en el Parque de una flota de autos antiguos.
 
Asimismo, en una entrevista, Castagnini intentó poner paños fríos a la situación negando el remate del predio, pero tuvo que reconocer la existencia de la millonaria deuda.
 
En esa entrevista, también mencionó al vicegobernador bonaerense, Daniel Salvador, como el gestor para encontrarle una salida a la deuda. Sin embargo, fuentes seguras mencionaron que el propio Salvador negó de plano cualquier contacto con Castagnini o la Unión Industrial de Quilmes.
 
Un capítulo más de una novela que parece no tener fin, ni retorno.