17-11-2019

Trece mil fieles participaron de la Misa de la Esperanza

El sábado 16 de noviembre se llevó a cabo la 24ª Misa de la Esperanza de la Diócesis de Quilmes en el Cruce Varela, que encabezó el Obispo de Quilmes Carlos José Tissera, junto con el Obispo Auxiliar de Quilmes Marcelo Julián (Maxi) Margni, el Obispo Emérito de Río Gallegos Juan Carlos Romanín, sacerdotes y diáconos de la diócesis.

En esta celebración de la que participaron más de 13 mil personas, acompañaron también el Intendente de Florencio Varela Andrés Watson, el Cónsul de Paraguay en La Plata Juan Ramón Cano Montanía y el ex embajador argentino en El Vaticano Carlos Cúster.

A pesar de las lluvias amenazantes de la mañana, el sol de la tarde generó un marco ideal para que a las 19 la misa pueda realizarse en la plazoleta donde se encuentra el monumento a los caídos en Malvinas, en el Cruce Varela, lugar estratégico donde confluyen los tres partidos que integran la diócesis: Florencio Varela, Berazategui y Quilmes. Previo a la celebración, lo veteranos de la guerra izaron la bandera Argentina que bendijo el Obispo Tissera.

Durante la misa, que se celebró en el marco de la 3ª Jornada Mundial de los Pobres, el Obispo de Quilmes recordó que “la opción preferencial por los pobres es uno de los rasgos que marca la fisonomía de la Iglesia Latinoamericana […], y que estamos llamados a contemplar en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el rostro de Cristo…”

Al mismo tiempo, Monseñor Tissera invitó a atender a los que menos tienen: “nuestra opción por los más frágiles y pobres corre el riesgo de quedarse en un plano teórico o emotivo. Ayudémonos a tener gestos concretos.” Y se refirió también a la situación política y social que atraviesa el país: “Como pueblo argentino iniciamos un nuevo período democrático. Que la esperanza de un porvenir mejor se traduzca en vida digna, desarrollo integral, trabajo para todos, acceso a la salud y educación de calidad... Con los demás obispos argentinos decimos que «las mayores hipotecas del país siguen siendo la pobreza, la exclusión y la desigualdad».”

En su homilía, el Obispo mencionó a los mártires riojanos y al Siervo de Dios Jorge Novak, primer obispo de Quilmes, al que pidió “que interceda por nuestro pueblo, para que nunca más el hambre cunda en nuestros barrios, y para que el trabajo, el techo y la tierra sean una realidad para cada familia.”

Durante la misa, las comunidades educativas diocesanas trajeron en procesión a la Virgen de Luján, y la comunidad paraguaya hizo lo propio con la Virgen de Caacupé. La comunidad boliviana se hizo presente para acercar la Palabra de Dios. Miembros de la pastoral carcelaria compartieron el testimonio de los presos, en el “momento del perdón”, mientras que el gesto de las ofrendas estuvo animado por el grupo de percusión “Caja de resonancia”.

En el cierre de la celebración el Presbítero Juan José Vasallo, Vicario de Solidaridad de la Diócesis, mencionó a los niños y niñas ganadores del concurso de arte, y anunció que muy pronto la Vicaría abrirá el refugio “Papa Francisco” para albergar a los familiares de los internados en el Hospital “El Cruce”, a inmigrantes y a las familias de los detenidos en la Penitenciaría de Florencio Varela que vengan de lejos a visitarlos.